|
| FESTIVAL INTERNACIONAL DE BENICASSIM |
|
|
|
|
|
|
Más Información:
FIB – Viernes 5 de agosto
por Violeta Kovacsics - IndyRock
Tenía que ser la jornada más moderada, pero resultó ser la más lógica. La tarde comenzó meciéndose en el francés de Les Très Bien Ensembles y para luego empezar a despuntar con Refree. Los catalanes se dejaron llevar por las melodías delicadas, por la tímida voz de Raul Fernández y por la línea precisa de un piano que en el concierto que ofrecieron en Benicássim se erigió como protagonista. Más allá de predilecciones –Nones sigue siendo un disco de referencia—las composiciones del reciente La Matrona los hacen sonar más franceses que los anteriores, más chanson y más cançó; como si el hecho de cantar en catalán en L’herència o en La reina de les neus les hubiera ayudado a encontrar su justo lugar, el de objeto preciado de la discografía española. De la imagen agradable de Refree a la otra cara de la moneda. The Kills no sorprendieron, pues ofrecieron un concierto digno a su sonido en álbum. Parecen unos Jack y Meg White en blanco y negro que se han traído las bases de casa. Mientras él da gruesos calambrazos a la guitarra ella clama a PJ Harvey cuando despuntan con Love is a Deserter. Las referencias son obvias, pero ante un sonido tan abrupto sólo queda la posibilidad de un directo efectivo y agradecido.
Cayó la noche y se avecinaron las dos grandes razones de la jornada del viernes. Yo La Tengo demostraron que siguen siendo un grupo incómodo para grandes festivales. Lo suyo fue una lección de inconformismo, reinventando cada uno de los temas, y de versatilidad. Arrancaron con una sensibilidad a lo Refree y se electrificaron tanto o más que The Kills. De ahí que el principio del concierto diera pie a la polémica, porque, como ya ocurrió en su concierto en el Primavera Sound sucumbieron a un volumen bajo. Es cierto que ninguna de las tres voces, y especialmente la de Georgia Hubely, está hecha para despuntar. Aunque también es cierto que Tears are in Your Eyes es tan bella y sugerente que cala aun más hondo cuando es tocada a sotto voce, casi cantada al oído. Yo La Tengo poseen un sonido tan refinado e inteligente como íntimo y próximo. Sonaron los temas más sencillos de Summer Sun (Season of the Shark, Little Eyes), luego llegó Big Day Coming y con ella la electricidad, liderada por un Ira Kaplan dispuesto a desbancar al mismísimo Thusrton Moore. Se dejaron llevar por la mezcla exacta entre melodía y devaneo con Tom Courtenay y llegaron a la cúspide en una versión de casi ocho minutos con Georgia a la batería imprimiendo paciencia hasta que, en un ejercicio rítmico muy propio de la banda, Blue Line Swinger comenzara a cobrar forma para cerrar un concierto elegante y salvaje.
La escasa hora y poco de Yo La Tengo quedó en nada comparada con las dos horas de The Cure. Otro grupo de sobrado repertorio y con capacidad para imprimir aire nuevo a temas de antaño; el hombre araña del pop demostró estar tan hambriento como siempre al destapar un concierto sin teclado y con sólo guitarras para sustituirlo. Robert Smith deleitó con un listado de temas para todos los gustos. Aparcó los dos últimos discos (aunque dejó caer el single de el último The Cure) para llevar a cabo una revisión de clásicos capaz de deleitar a cualquiera. Apareció la imprescindible Lullaby y su sugerente estribillo, dejando claro que Robert Smith sigue en el top de letristas con voz y clase. E hicieron una breve reverencia a Play for Today y M: sólo faltó A Forest para demostrar que las tres piezas claves de Seventeen Seconds pueden sonar igual de oscuras y sensuales sin la necesidad de teclados. Los bises dejaron ver la cara más amable de la banda: Friday I’m In Love y Boys Don’t Cry se convirtieron en los singles del concierto, aunque en mente quedara Play For Today y la base que en disco corresponde a los teclados interpretada por un público enloquecido.
--------------------------------------------------------------------------------
La Organización de FIB Heineken confirma el éxito de su XI edición
La Organización del Festival Internacional de Benicàssim, junto al alcalde de la ciudad Manuel Llorca, el vicepresidente de la Diputación de Castellón, Francisco Martínez y el vicepresidente de la Generalitat Valenciana, Victor Campos, han comparecido en rueda de prensa para hacer balance de la undécima edición.
Los directores del Festival, José y Miguel Morán han destacado el éxito y la consolidación del evento; que, con cifras en torno a las 32.000 personas por día (además de los 20.000 asistentes a la fiesta del jueves), han sobrepasado el número de espectadores del año pasado. Igualmente, han valorado el incremento de público extranjero, dado que un 45 % de los abonos, han sido vendidos fuera de España. Para terminar, han querido agradecer el apoyo de las instituciones y de las fuerzas del orden público, además de a la empresa Sold Out, Heineken, principal patrocinador del festival, el resto de sponsors y el equipo de Maraworld.
En cuanto a los planes de futuro, tanto los representantes de las distintas instituciones como los organizadores, han hablado de un acuerdo de intenciones para trasladar la próxima edición al mes de julio, con el objetivo de mejorar aún más las infraestructuras y evitar la masificación de la localidad durante el primer fin de semana de agosto.
http://www.indyrock.es
|
|
|